T.I.03
Origen y conformación del territorio
Angélica Oviedo García • Ignacio A. Reyes Cortés • Manuel Reyes Cortés
Facultad de Ingeniería, Universidad Autónoma de Chihuahua
1:2,000,000
Durante la era Cenozoica, Chihuahua adquirió gran parte de los rasgos geológicos que caracterizan actualmente a su territorio como resultado de intensos procesos tectónicos, volcánicos y erosivos desarrollados durante los últimos 65 millones de años. La hoja muestra que, tras la Orogenia Laramide, el estado experimentó una etapa de extensión cortical asociada al sistema de Cuencas y Sierras, que provocó la formación de bloques elevados y depresiones tectónicas orientadas principalmente de noroeste a sureste. Paralelamente, una intensa actividad volcánica durante el Paleógeno y el Neógeno cubrió amplias regiones con derrames de lava y depósitos piroclásticos, contribuyendo a la construcción de la Sierra Madre Occidental, una de las provincias volcánicas más extensas del continente. Los procesos de fallamiento, levantamiento y erosión modelaron progresivamente el relieve, originando amplias cuencas sedimentarias, valles interiores y sistemas montañosos que aún definen la geografía estatal. La geología actual refleja esta compleja evolución, con la coexistencia de rocas sedimentarias mesozoicas, extensos afloramientos volcánicos cenozoicos y depósitos aluviales más recientes. En conjunto, la hoja evidencia que el paisaje moderno de Chihuahua es resultado de una larga interacción entre volcanismo, deformación tectónica y erosión, procesos que también influyeron en la formación de importantes recursos minerales, acuíferos y suelos presentes en el estado.
